martes, 11 de enero de 2011

PING CARITA FELIZ PING



No me da pena decir que tengo muchas adicciones. Soy adicta a la Coca Cola Light, me tomo un Dolex Gripa todas las noches para poder dormir, cuento 40 gotas de pasiflora todos los días para estar tranquila, me pinto el pelo del mismo color desde los 16 años, fumo y como chicle (todo el paquete de Trident en una sola sentada). Bueno, a lo mejor no es un problema de adicción sino de ser monotemática. Igual, puedo ser una adicta al tema repetitivo, pero lo que si no se discute es que tengo un problema.


Cualquier cosa nueva que salga al mercado es objeto de mi patología. Los dulces dietéticos que si uno come muchos tienen efecto laxante, los sitios de internet como ICQ, Messenger y ahora Facebook (no, mejor no usar la palabra ‘ahora’ sino ‘sobre todo’, sí, mejor, sobre todo Facebook), las máquinas milagrosas que prometen que uno tendrá una escultural figura con solo armarlas, en fin… ya estarán entendiendo el perfil psicopático.


Hace un año tengo otra adicción gravísima. Tengo que confesarlo sin tanto rodeo: Soy adicta a mi Blackberry. Uso el pronombre posesivo MI, porque a estas alturas no sé si es LA blackberry o EL blackberry. Debería ser LA porque se trata de una fruta gringa, pero al mismo tiempo EL, porque es un aparatico. También soy adicta a las correcciones.


Me di cuenta de este nuevo problema, cuando estando en el salón de belleza desesperadamente le empecé a dar golpecitos al aparatico para que tuviera señal y así poder enviar una foto de mi nuevo look. Desquiciadamente lo golpeaba, le removía la batería, lo movía en el aire tratando literalmente de pescar la señal en el aire. No sé qué se vería más patético, si la lucha tete a tete con la tecnología y con COMCEL, o el hecho de quererme hacer un autorretrato con tres pedazos de papel aluminio en la cabeza.


Después de esta alarma, empecé a notar que la adicción al Blackberry tiene otra serie de componentes. Además de forzarlo a uno a hacerse autorretratos, para obtener como resultado una fotico desproporcional, en donde uno se ve cabezón y se le alcanza a ver el brazo con el cual está tomando la foto, los que tenemos BB parecemos marihuaneros o en su defecto autistas, o mejor, bareteros autistas . Uno se sienta en una silla a chatear horas y horas con alguien y de repente las carcajadas empiezan a florecer. De la nada termina uno riéndose solo, de las estupideces más grandes. Es una risa tipo cacho. El otro día casi me orino con un PING CARITA FELIZ PING. ¡PING CARITA FELIZ PING! Chistosísimo jejejejejejeje. Jejejejejejejeje, jejejejejeje.


Uno además se vuelve maleducado. Lo invitan a comer y tiene, TIENE, que poner el BB como si hiciera parte de los cubiertos. Cuchara, cuchillo, tenedor, portavaso, vaso y BlackBerry. Además, en medio del ágape, sin importar la trascendencia de la conversación, uno ni corto ni perezoso, toma el aparato, revisa las 32 cuentas de correo, chatea con el que esté por ahí o crea un grupo de discusión y tiene el descaro de decirle al acompañante: “Sigue hablando tranquilo, qué pena que no te mire, pero sí te estoy poniendo atención”. Horror.


Además de maleducado, uno se vuelve egocéntrico. Se crea la necesidad de contarle a la humanidad la importante actividad que se está realizando, la ciudad en la que se está, la música que se está oyendo y hasta fotos de absolutamente todo lo que se hace. Estoy comprando arracacha en el Éxito-foto. Estoy depilándome-foto. Estoy tomando con la gente más play de Bogotá-foto. Estoy buenísima-foto (este es un acápite pervertido en el que no entraré en detalle, pero esta variante de la adicción la desarrollan mejor los señores).


Y si usted ha oído acerca de la personalidad múltiple, con el BB también puede desarrollarla. Por el chat, además de dominar el mensaje encriptado, usted desarrolla la habilidad de conquistar, de piropear, de dejar fluir su verdadera esencia. De hecho tengo un amigo que usa un pseudónimo de galán de la televisión colombiana, es el Rodolfo Valentino de la tecnología, pero en la vida real es un tipo súper serio que nunca dejaría escapar comentarios de ese calibre que únicamente emplearía orgulloso Lincoln Palomeque.

La adicción al blackberry, además de provocar mal aliento porque uno vive con la boca cerrada todo el día ( a TODO EL MUNDO, absolutamente TODO EL MUNDO, le da mal aliento si no abre la boca así sea para respirar), saca lo peor del ser humano.


Por lo anterior hago un llamado al Presidente de todas esas agencias de anónimos, sí, sí, las de los doce pasos, sí sí, las del ‘hoy no, mañana no sé’, para que creen un grupito de Adictos Anónimos al BB.


No tiene que ser presencial, podemos hacerlo por chat. PING CARITA FELIZ PING. Jejeje.

7 comentarios:

  1. hasta hora la decision mas dificil de esta ño, deje la BB al lado, des pues de un Tusto mas maluco decidi darle un adios, ademas ya no veia los ojos de la niña que tanto me gusta por andar revisando actulizacion y adicto al correo de la empresa, no soy el mismo sin BB ya mis amigos no me saludan, pero bueno...tengo un nokia 1100 que ese no me lo roban

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  2. MUERO DE LA RISA!! JAJAJA. Yo todavia no tengo el detestable adminiculo, pero siempre que veo a alguien en esas le doy un cocotazo y le digo "desconectese por una vida digna". El pobre, aun atolondrado no atina a responder antes de que el breve respiro termine y vuelva a ser hipnotizado por las luces magicas del BB.
    Caro, que buen regalito. Feliz 2011 para vos tambien.

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  3. Me apunto. Lo peor es que dije: nunca tendré uno de esos.
    Ahora digo: nunca soltaré este tiesto.

    Saludos.

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  4. Soy todo lo que describís! Hace casi dos meses que tengo MI BlackBerry y lo encuentro fascinante ♥
    Beso grande, carita feliz, pinggggg!

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  5. Gracias a todos por su comentarios. Por lo que veo todos tienen BB, asi que podemos empezar las sesiones del grupo de adictos. MANDENME SU PIN!!! jejeje Un gran abrazo.

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  6. Aqui otra adicta al BB, y a cambio de uno tengo dos :(, el de la oficina y el personal...asi que la vaina no pinta bien.

    Un abrazo, Caro.

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  7. Caro, te acuerdas de mí?...la de laboral?
    He descubierto tu blog y la verdad me he divertido mucho leyéndolo!!!
    Yo no tengo bb, por el contrario, hago parte del grupo de personas que opinamos: qué mala educación...le hablo y ni me mira por estar tecleando
    ...la verdad, no quisiera entrar en un futuro al club!
    Un abrazo!!!

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